Es muy común que los clientes nos pregunten por modos de transportar cosas en bici. De todas las formas y tamaños. No resulta extraño, teniendo en cuenta que la bicicleta fue inicialmente un vehículo de carga.
Quedándonos en los casos más comunes, las preocupaciones más comunes del usuario de la bicicleta, tanto urbano como cicloturista, son:
– ¿Cuánto puedo llevar? ¿Qué capacidad tendrá el contenedor?
– ¿Cómo de fácil será montar y desmontar la carga? ¿Me molestará mientras pedaleo?
– ¿Qué pasará si llueve? ¿Se mojará?
Para solucionar el transporte regular de objetos en bicicleta se inventaron las alforjas de bicicleta. Y la cumbre de las alforjas ciclistas se llama Ortlieb, marca alemana que fabrica con unos estándares de calidad sin parangón.
La principal cualidad que distingue las alforjas Ortlieb, además de su increíble impermeabilidad (puede llover lo que quieras, que lo que lleves dentro se mantiene seco), es su original y único sistema de anclaje al portabultos, conocido como QL. Hay distintas versiones del mismo, pero todas ellas posibilitan montar y desmontar la alforja de forma instantánea.
La gran variedad de modelos permite adaptarse tanto al tipo de uso que vayas a hacer, como al contenido que necesites transportar. Algunos de los modelos más populares son los siguientes:
Tenemos muchos de los modelos en La Clínica, ¡ven a verlos y probarlos!











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